Preguntas y respuestas

¿Por qué es necesario actuar a nivel de la UE sobre el problema de los plásticos de un solo uso?

Hay varios motivos para tomar medidas sobre los productos de plástico de un solo uso:

  1. Es un problema medioambiental. La basura que acaba en el mar es un problema gravísimo en Europa y contribuye a contaminar el medio marino; además genera una carga para la sociedad, desde la limpieza de las playas y el efecto sobre el turismo, hasta los posibles riesgos para la salud. Es un coste que corre a cargo de los presupuestos tanto privados como públicos. Por tanto, es necesario afrontar el problema de los plásticos de un solo uso, que tienen especial tendencia a dispersarse como basura y con frecuencia eluden los sistemas de recogida de residuos, constituyendo en última instancia más de la mitad del total de los desechos marinos.
  2. Es un problema del mercado único.Un número cada vez mayor de Estados miembros o administraciones locales están dando pasos para prohibir diversos tipos de plásticos de un solo uso, mientras que los movimientos sociales dirigen sus esfuerzos a reducir el consumo de ciertos productos. El riesgo de fragmentación es real, y es necesario unificar esfuerzos.
  3. Es una oportunidad económica.Se puede innovar y sustituir los plásticos de un solo uso más nocivos por productos o modelos de negocio más innovadores; por ejemplo, aprovechando la posición ventajosa de la UE en el campo de la bioeconomía o estableciendo sistemas de retorno y reutilización de envases que creen empleo a nivel local. Esta legislación ofrecerá claridad, además de las economías de escala necesarias para llevar a cabo la inversión e innovación en el seno del mercado único.
  4. Cuenta con el apoyo ciudadano. La población de la UE es consciente del problema y exige tomar medidas. Según un sondeo reciente del Eurobarómetro, el 87 % de los europeos se preocupa por el impacto negativo que tiene el plástico sobre el medio ambiente; el 74 %, por sus efectos para la salud; el 94 % cree que los productos deberían diseñarse de tal modo que faciliten su reciclado; y la misma proporción cree que la industria y los comercios deben intentar reducir los embalajes de plástico.

¿Por qué ha propuesto la Comisión una nueva directiva para abordar el problema de los desechos marinos?

Más del 80 % de los desechos marinos son de plástico. La Comisión Europea ha propuesto un conjunto de normas para toda la UE que se centran en los 10 productos de plástico de un solo uso desechados con más frecuencia en las playas y los mares de Europa, además de los aparejos de pesca extraviados y abandonados. Estos productos suponen la parte principal del problema. Juntos, constituyen el 70 % de todos los residuos vertidos al mar.

Para hacer frente al problema, la Comisión ha puesto sobre la mesa una amplia batería de medidas. La directiva sobre plásticos de un solo uso forma parte esencial del enfoque más amplio anunciado en la Estrategia sobre el plástico y es un elemento importante del Plan de Acción de la UE para la Economía Circular. A través de esta propuesta, Europa está cumpliendo sus compromisos a nivel global para hacer frente al problema de los desechos marinos que tienen su origen en Europa.

¿Cuál será el efecto de esta directiva sobre los desechos marinos?

La aplicación de esta propuesta tendrá como objetivo reducir en más de la mitad la basura producida por esos diez artículos de plástico de un solo uso, evitando así los daños medioambientales que, de otra manera, tendrían un coste de 223 000 millones de euros de aquí a 2030. También evitará la emisión del equivalente a 3,4 millones de toneladas de CO2 antes de 2030.

Esta propuesta cuenta también con beneficios económicos. Sustituir los artículos de plástico de un solo uso por alternativas más innovadoras podría crear hasta 30 000 puestos de trabajo, aprovechando la posición ventajosa de la UE en el campo de la bioeconomía.

¿Cuáles son los elementos más importantes de la propuesta de la Comisión?

Esta iniciativa aborda directamente los diez principales artículos de plástico de un solo uso que se encuentran con más frecuencia en las playas de la UE, así como los artes de pesca abandonados, perdidos o desechados. Juntos, constituyen el 70 % de todos los residuos vertidos al mar. La propuesta hace frente a las causas fundamentales del problema. Esto supone estudiar cómo producen, distribuyen y utilizan estos artículos las empresas y los consumidores, cómo se eliminan y cómo algunos de ellos acaban en las playas, los mares y los océanos.

La Comisión propone la siguiente batería de medidas:

  • La prohibición del plástico, o elementos de plástico, en ciertos productos, como los bastoncillos de algodón, los cubiertos, los platos, las pajitas, los agitadores de bebidas y las varillas para sujetar globos, todos los cuales tendrán que fabricarse exclusivamente con materiales más sostenibles.
  • Objetivos de reducción del consumo: los Estados miembros deberán reducir el uso de vasos y recipientes alimentarios de plástico.
  • Obligaciones para los productores, que deberán ayudar a sufragar los costes de la gestión y la limpieza de los residuos, además de medidas de sensibilización sobre los artículos de plástico de un solo uso.
  • Objetivos de recogida: los Estados miembros estarán obligados a recoger el 90 % de las botellas de plástico de un solo uso para bebidas de aquí a 2025, por ejemplo a través de sistemas de fianza y devolución.
  • Requisitos de etiquetado: ciertos productos deberán llevar una etiqueta que indique la mejor manera de desecharlos, su impacto medioambiental y la presencia de plásticos en los mismos.
  • Medidas de sensibilización: los Estados miembros estarán obligados a concienciar a los consumidores sobre el impacto que tiene la utilización de artes de pesca y artículos de plástico de un solo uso, así como sobre los sistemas de reutilización y las opciones de gestión de todo este tipo de residuos.
Single-use plastics impact assessment

¿Cómo identificó la Comisión los productos que son objetivo de la directiva?

La propuesta se centra en los 10 artículos de plástico de un solo uso que se encuentran con más frecuencia en las playas europeas. Representan el 86 % de todos los artículos de plástico de un solo uso que hay en las playas y aproximadamente la mitad de todos los desechos de plástico vertidos al mar.

El Centro Común de Investigación de la Comisión, su servicio científico interno, recopiló y procesó los datos en el contexto de la aplicación de la Directiva marco sobre estrategia marina, basándose también en el trabajo realizado por las cuatro convenciones regionales sobre el mar y un grupo técnico sobre residuos marinos. Se utilizó una muestra representativa que abarcó 276 playas de 17 Estados miembros de la UE y 4 mares regionales durante el año 2016. Los 355 671 artículos que se observaron fueron clasificados por orden de abundancia. Los resultados tienen en cuenta otros ejercicios de monitorización y concluyen que los 10 artículos que más se encuentran siguen siendo los mismos con el paso de los años en todos los mares regionales.

¿Qué 10 productos se han escogido?

Los productos de plástico en los que ha puesto el foco la Comisión son los bastoncillos de algodón, los cubiertos (incluidos los platos, las pajitas y los agitadores de bebidas), los globos y las varillas para sujetarlos, los envases alimentarios, los vasos y tazas (incluidas las tapas), las botellas y envases de bebidas, los filtros para cigarrillos, las bolsas, las bolsas de patatas fritas y envoltorios de caramelos, las toallitas húmedas y compresas higiénicas, y los artes de pesca.

¿Qué contexto jurídico tiene la propuesta?

En 2015, el paquete sobre la economía circular incluía propuestas para modernizar la legislación de la UE en materia de residuos, sobre la cual se alcanzó un acuerdo entre las instituciones en diciembre de 2017. La nueva legislación incluye disposiciones de carácter general sobre la prevención de los residuos y la basura marina.

El 16 de enero de 2018, la Comisión adoptó la «Estrategia Europea para el Plástico en una Economía Circular», la cual subraya que la basura marina sigue siendo un problema y que el plástico es una de las principales causas de la contaminación de los mares. En su plan de acción, la Comisión confirma la necesidad de evaluar posibles medidas adicionales para los artes de pesca, incluida la ampliación de la responsabilidad de los productores o la introducción de sistemas de fianza.

El reglamento de control de la política pesquera común contiene medidas relativas a la notificación y recuperación de aparejos de pesca extraviados, además de requisitos para el etiquetado de los artes de pesca. El Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) permite a los Estados miembros financiar la recogida de desechos marinos e invertir en instalaciones portuarias para la recogida de residuos.

La propuesta legislativa de 2018 de la Comisión sobre instalaciones portuarias receptoras de desechos incluye medidas para garantizar que los residuos generados en los barcos o recogidos en el mar se devuelvan a tierra y se gestionen de forma adecuada. Hace referencia explícita a las conclusiones de la Comisión en cuanto a la necesidad de estudiar más medidas para los artes de pesca. En la primavera de 2018, la Comisión se disponía a adoptar una propuesta para revisar el régimen de control de la pesca, lo cual mejorará la normativa sobre notificación de artes de pesca extraviados, por ejemplo mediante la introducción de protocolos al respecto, y sobre su recuperación.

Single-use plastics impact assessment

¿Qué contexto público tiene la propuesta?

La opinión pública es sensible al impacto medioambiental de los plásticos. Los sondeos del Eurobarómetro ponen de relieve que a los ciudadanos europeos les preocupa el efecto negativo que pueden tener los productos de plástico de uso cotidiano para su salud (74 %) y para el medio ambiente (87 %).

Documentales como Un océano de plástico o la serie Planeta azul II de la BBC han sensibilizado a un público mucho más amplio sobre la enorme dimensión de esta lacra global. El 33 % de los europeos identifica la contaminación marina como el problema medioambiental más grave.

La aplicación de la Directiva sobre bolsas de plástico demuestra que las medidas restrictivas pueden producir resultados inmediatos y contar con la aprobación del público. Su aplicación pone de manifiesto que el cobro de una pequeña cantidad por cada bolsa de plástico (unos 0,10 €) puede reducir el consumo de forma significativa en poco tiempo. En Irlanda, la introducción de un impuesto sobre las bolsas de plástico para la compra se tradujo no solo en una disminución del 90 % en el número de bolsas de plástico distribuidas en los comercios, sino en una marcada disminución de las bolsas halladas en las playas, desde un promedio de 18 bolsas de plástico cada 500 m en 1999 a una media de cinco en 2003.

La consulta pública, que se celebró entre diciembre de 2017 y febrero de 2018, recibió más de 1800 aportaciones y demostró que tanto el público en general como los actores interesados tienen conciencia de la necesidad de tomar medidas para hacer frente a los residuos marinos provocados por el plástico de un solo uso. El 98,5 % de las personas encuestadas cree que tomar medidas para enfrentarse a los residuos marinos causados por los plásticos de un solo uso es «necesario», y el 95 % lo considera «necesario y urgente». Más del 70 % de los fabricantes y más 80 % de las marcas y los recicladores creen que tomar medidas es «necesario y urgente». La transparencia y la seguridad jurídica para los inversores en un mercado único y unificado son indispensables para todas las empresas relacionadas con la cadena de valor del plástico.

Soy productor de artículos de plástico de un solo uso. ¿Tendré que pagar los costes de la limpieza y el reciclaje?

Los sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) hacen rendir cuentas a los fabricantes y productores por los materiales que utilizan, otorgándoles la responsabilidad económica y medioambiental de limpiar sus productos después de su uso. Estos sistemas están ya bien establecidos en el caso de los embalajes cuando los productores aceptan hacer una contribución. Con la nueva legislación sobre residuos recién adoptada por la UE en mayo de 2018, la RAP es obligatoria para todos los embalajes. Estos sistemas RAP pueden incluir los costes de limpieza de los desechos.

Los productores tienen la responsabilidad de contribuir a los costes de limpieza y reciclaje, puesto que contribuyen al problema con sus métodos de producción en la parte superior de la cadena. Actualmente, los costes que genera la gestión de los residuos de plástico de un solo uso son asumidos por el sector público —en última instancia, los contribuyentes— pero también actores privados como el sector del turismo y el sector pesquero, a los que afecta en gran medida el problema de la basura marina.

¿Qué será de los aparejos de pesca fabricados con plástico?

Los aparejos de pesca abandonados, extraviados o desechados constituyen aproximadamente el 27 % de los residuos marinos y equivalen a más de 11 000 toneladas al año. Los aparejos de pesca se han diseñado para atrapar peces, y continúan haciéndolo aunque se hayan perdido («pesca fantasma»), lo que provoca daños especialmente graves al medio marino. El plástico utilizado en los aparejos de pesca tiene un gran potencial de reciclado, pero el mercado actual de reciclaje es muy pequeño y está muy localizado.

Esta propuesta pretende «cerrar el círculo» para los artes de pesca, introduciendo un sistema de responsabilidad ampliada para los productores de aparejos elaborados con piezas de plástico. Una vez llegados a las costas, los aparejos deberán ser gestionados por los productores de piezas de plástico para artes de pesca, y no por los puertos. Los pescadores y los fabricantes artesanales de artes de pesca con piezas de plástico no estarán incluidos en el sistema de responsabilidad ampliada del productor.

¿Hace frente la propuesta al reto de los microplásticos?

Una gran proporción de los microplásticos que contienen nuestros océanos provienen de la fragmentación de piezas de plástico más grandes, de modo que reducir los residuos de plástico también reducirá la presencia de estos microplásticos.

Algunos microplásticos se añaden intencionadamente a los productos (por ejemplo, a los cosméticos, pinturas o detergentes). La Comisión ha empezado a trabajar separadamente para restringir su uso, pidiendo a la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas que revise los fundamentos científicos que podrían ayudar a plantear una restricción.

Otros microplásticos acaban en los océanos debido al uso de productos (por ejemplo, el polvo procedente del desgaste de los neumáticos o el lavado de tejidos), o a la producción primaria de plásticos (por ejemplo, la pérdida de gránulos de plástico en la fase previa a la producción). La Comisión hará frente a este tipo de contaminación utilizando métodos para medir las cantidades de microplásticos emitidas, un mejor etiquetado, posibles medidas reguladoras y una mayor captura mediante el tratamiento de aguas residuales.

¿Hubo una consulta pública antes de desarrollar la iniciativa?

Sí. Durante la preparación de la propuesta, se realizaron consultas entre las partes interesadas, una consulta pública abierta y evaluaciones de impacto exhaustivas, en consonancia con los requisitos para mejorar la legislación. En la consulta pública realizada entre diciembre de 2017 y febrero de 2018, el 95 % de las personas encuestadas se mostraron de acuerdo en que tomar medidas para hacer frente a los plásticos de un solo uso es necesario a la vez que urgente, y el 79 % era de la opinión que estas medidas deberían tomarse a nivel de la UE para resultar eficaces. El 70 % de los fabricantes y el 80 % de las marcas también respondieron que actuar es necesario y urgente. El 72 % ha reducido el uso que hace de las bolsas de plástico y, de ellos, el 38% lo ha hecho en el ultimo año.

¿Qué otros pasos contempla la propuesta?

Las propuestas de la Comisión se trasladarán ahora al Parlamento Europeo y al Consejo para su tramitación y adopción. La Comisión insta a las otras instituciones a considerar prioritario este expediente y a obtener resultados tangibles para los ciudadanos europeos antes de las elecciones de mayo de 2019.

¿A quién va dirigida la campaña sobre plásticos de un solo uso?

El objetivo de la campaña son aquellos consumidores conscientes del efecto negativo que tienen los residuos de plástico y la basura marina. A estos consumidores les preocupa la magnitud del problema, pero aún no han trasladado esta preocupación a sus hábitos diarios. Su objetivo es fomentar alternativas a la utilización cotidiana de plásticos de un solo uso, invitando a los participantes a tomar medidas para cambiar su relación con el plástico.

La campaña se dirige a todos los europeos, pero presta especial atención a varios Estados miembros: Bulgaria, España, Grecia, Italia, Polonia, Portugal y Rumanía. Se han creado materiales en las lenguas de estos países, además de en inglés.

¿Cuándo se llevará a cabo la campaña?

La campaña sobre plásticos de un solo uso de la Comisión Europea se puso en marcha el 5 de junio de 2018, Día Mundial del Medio Ambiente, que este año tuvo por lema «Sin contaminación por plásticos». Se centrará en una categoría específica de productos de plástico de un solo uso cada semana, entre ellos los bastoncillos de algodón, las bolsas de plástico, las tazas de café y sus tapas, las pajitas, los cubiertos de plástico, los palos de piruleta (y envoltorios de caramelos) y las botellas de plástico.