Medidas de la UE contra el plástico

Antecedentes

Los plásticos desempeñan un papel importante tanto en nuestra economía como en nuestra vida cotidiana, pero la forma en que los productos de plástico se diseñan, fabrican, usan y desechan en la actualidad produce daños al medio ambiente. La cantidad de residuos marinos está creciendo y eso tiene un impacto muy negativo sobre los ecosistemas, la biodiversidad y, potencialmente, la salud del ser humano. Al mismo tiempo, se desecha y se pierde un material valioso que podría reincorporarse a la economía. Parece que no nos damos cuenta del potencial económico y las ventajas medioambientales de un enfoque circular más eficiente con los recursos. La necesidad de solucionar estos problemas y reducir el daño medioambiental, económico y social está ampliamente reconocida.

El plástico, un material que se encuentra por todas partes, resistente y cuyas aplicaciones tienden al concepto «usar y tirar», es la principal fuente de basura marina, ya que apenas es biodegradable y suele tener consecuencias tóxicas y nocivas. Debido a su resistencia, el impacto se agrava porque cada año generamos y acumulamos más desechos plásticos. Se trata de un problema global, tal y como reconocen numerosas iniciativas en todo el mundo. Europa es una de las fuentes de dicho problema y,a la vez, sufre las consecuencias.

Además de dañar al medio ambiente, los residuos marinos perjudican actividades como el turismo, la pesca y el transporte marítimo. Por ejemplo, la basura marina supone, para la industria pesquera de la UE, un coste estimado de entre un 1 % y un 5 % de los ingresos totales obtenidos por las capturas. Y por si esto fuera poco, amenaza la cadena alimenticia, en especial los pescados y mariscos.

Medidas de la UE contra el plástico

Europa tiene la responsabilidad de tratar con su parte del problema y ha anunciado que va a tomar medidas a nivel mundial. Como parte de la Estrategia Europea para el Plástico, la Comisión Europea se ha comprometido a aumentar las medidas ya existentes en los Estados miembros de la UE para solucionar el problema de los residuos plásticos en el mar. El problema de la basura marina es global por naturaleza, ya que los desechos se desplazan en el medio marino y la producción de basura en un país puede afectar a otros. Se impone llevar a cabo una acción conjunta, cuyo fin sea también la existencia de un mercado único con estándares medioambientales altos y seguridad jurídica para las empresas.

La iniciativa de la Unión Europea para reducir los desechos marinos forma parte de un ámbito más amplio y completo: la Estrategia Europea para el Plástico, el Plan de Acción para la Economía Circular y la legislación revisada sobre residuos.

La Estrategia para el Plástico se centra en la parte del diseño del ciclo a través, por ejemplo, de un análisis de los requisitos fundamentales de la directiva comunitaria sobre envases. La estrategia plantea un enfoque ambicioso para reciclar los envases de plástico, en consonancia con la revisión de nuestra legislación de residuos. Asimismo, incluye una respuesta firme en relación con los microplásticos, una fuente significativa de contaminación marina. La Directiva marco sobre residuos ha reforzado los objetivos y los principios generales; del mismo modo, para 2030 se han establecido objetivos ambiciosos en relación con el reciclaje de residuos municipales y los envases de plástico. Sin embargo, estos objetivos no pueden alcanzarse si no nos esforzamos a fondo en combatir el vertido de basuras o disminuir la cantidad de residuos.

La iniciativa legislativa sobre los plásticos de un solo uso complementa todas estas acciones sobre el diseño, el reciclaje y los microplásticos, aunque va algo más allá. El objetivo principal es la prevención, es decir, la reducción de la presencia de desechos plásticos de un solo uso y artes de pesca en el mar. Por ejemplo, imponiendo restricciones en el mercado y obligando a los fabricantes a pagar las labores de limpieza. De esta manera, se fomentará la innovación para enerar nuevos modelos de negocio (por ejemplo, modelos basados en la reutilización), los objetos de usos múltiples o la sustitución de materiales. En aquellos casos en los que se siga generando basura marina, se debería reducir el impacto medioambiental mediante la sustitución de plásticos de un solo uso por soluciones reutilizables y fabricadas con diversos materiales naturales, alternativos y no tratados. La iniciativa también tiene en cuenta los artes de pesca que se pierden directamente en el mar. Aquí, el objetivo principal es incentivar que todos los artes de pesca se trasladen de nuevo a tierra y optimizar su manipulación allí.

La iniciativa sobre plásticos de un solo uso trata las dos fuentes principales de basura marina en Europa: i) los plásticos de un solo uso, y ii) los artes de pesca. Juntos, constituyen el 84 % de los residuos marinos de plástico, entre los que se encuentran los elementos más dañinos para el medio marino. Los desechos marinos que no son de plástico suelen ser inertes (piedra) o biodegradables (papel, madera), por lo que la amenaza medioambiental que suponen es menor.

Los 10 tipos de objetos de plástico de un solo uso más comunes representan el 86 % de todos los objetos de plástico de un solo uso que ensucian las playas y más de la mitad de los residuos marinos de plástico. La compilación es muy similar a las listas de EE. UU. y otros países que encuentran constantemente los mismos productos de plástico entre sus desechos marinos.

Los artes de pesca (más concretamente, los aparejos de pesca y los materiales para la acuicultura) que se pierden o se abandonan, incluidas las redes, representan alrededor de una tercera parte de los residuos de plástico que acaban en las playas. Entre otros tipos de artes de pesca abandonados, perdidos o desechados, se encuentran los artes de pesca grandes (palangres o nasas, redes o sedales) que se abandonan voluntariamente en los caladeros o se pierden accidentalmente debido a las inclemencias del tiempo o a interacciones y conflictos entre usuarios. Estos productos pueden hacer que los animales marinos se enreden (la denominada «pesca fantasma») con los materiales desgastados (redes, sedales) que se lanzan por la borda voluntariamente.

Los Estados miembros están tomando medidas a nivel nacional contra los plásticos de un solo uso. Francia ha prohibido los platos y vasos de plástico, Italia y Francia van a prohibir los bastoncillos de algodón hechos de plástico; por otra parte, el Reino Unido y, recientemente, la región de Bruselas quieren prohibir el uso de pajitas. Otros países como Irlanda y Portugal también se están planteando tomar medidas. La UE debe actuar ya para garantizar que las distintas acciones no fragmenten el mercado único. Las empresas necesitan operar en igualdad de condiciones, con transparencia y seguridad jurídica.

Contexto jurídico

En 2015, el paquete sobre la economía circular incluía propuestas para modernizar la legislación de la UE en materia de residuos, sobre la cual se alcanzó un acuerdo entre las instituciones en diciembre de 2017. La nueva legislación incluye disposiciones de carácter general sobre la prevención de los residuos y la basura marina.

El 16 de enero de 2018, la Comisión adoptó la «Estrategia Europea para el Plástico en una Economía Circular», que reconoce el hecho de que la basura marina sigue siendo un problema y que el plástico es una de las principales causas de la contaminación. En su plan de acción, confirma la necesidad de evaluar posibles medidas adicionales para los artes de pesca, incluida la ampliación de la responsabilidad de los productores o la introducción de sistemas de fianza.

El reglamento de control de la política pesquera común contiene medidas relativas a la notificación y recuperación de aparejos de pesca extraviados, además de requisitos para el etiquetado de los artes de pesca. El Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) permite a los Estados miembros financiar la recogida de desechos marinos e invertir en instalaciones portuarias para la recogida de residuos.

La propuesta legislativa 2018 de la Comisión sobre instalaciones portuarias receptoras de desechos incluye medidas para garantizar que los residuos generados en los barcos o recogidos en el mar se devuelvan a tierra y se gestionen de forma adecuada. Hace referencia explícita a las conclusiones de la Comisión en cuanto a la necesidad de estudiar más medidas para los artes de pesca. En primavera de 2018, la Comisión adoptará una propuesta para revisar el régimen de control de la pesca, la cual mejorará la normativa sobre notificación de artes de pesca extraviados, por ejemplo mediante la introducción de protocolos al respecto, y sobre su recuperación.

Reducing Marine Litter: action on single use plastics and fishing gear – Impact Assessment

Contexto público

La opinión pública es sensible al impacto medioambiental de los plásticos. Los sondeos del Eurobarómetro ponen de relieve que a los ciudadanos europeos les preocupa el efecto negativo que pueden tener los productos de plástico de uso cotidiano para su salud (74 %) y para el medio ambiente (87 %).

Documentales como Un océano de plástico o la serie Planeta azul II de la BBC han sensibilizado a un público mucho más amplio sobre la enorme dimensión de esta lacra global. El 33 % de los europeos identifica la contaminación marina como el problema medioambiental más grave.

La aplicación de la Directiva sobre bolsas de plástico demuestra que las medidas restrictivas pueden producir resultados inmediatos y contar con la aprobación del público. Su aplicación pone de manifiesto que el cobro de una pequeña cantidad por cada bolsa de plástico (unos 0,10 €) puede reducir el consumo de forma significativa en poco tiempo. En Irlanda, la introducción de un impuesto sobre las bolsas de plástico para la compra se tradujo no solo en una disminución del 90 % en el número de bolsas de plástico distribuidas en los comercios, sino en una marcada disminución de las bolsas halladas en las playas, desde un promedio de 18 bolsas de plástico cada 500 m en 1999 a una media de cinco en 2003.

La consulta pública, que se celebró entre diciembre de 2017 y febrero de 2018, recibió más de 1800 aportaciones y demostró que tanto el público en general como los actores interesados tienen conciencia de la necesidad de tomar medidas para hacer frente a los residuos marinos provocados por el plástico de un solo uso.

El 98,5 % de las personas encuestadas cree que tomar medidas para enfrentarse a los residuos marinos causados por los plásticos de un solo uso es «necesario», y el 95 % lo considera «necesario y urgente». Más del 70 % de los fabricantes y más 80 % de las marcas y los recicladores creen que tomar medidas es «necesario y urgente». La transparencia jurídica y la seguridad para los inversores en un mercado único y unificado son indispensables para todas las empresas relacionadas con la cadena de valor del plástico.

Campaña de sensibilización de la Comisión Europea sobre los plásticos de un solo uso

A pesar del reconocimiento sincero de la magnitud del problema, muchos consumidores siguen comprando, usando y desechando de forma inadecuada plásticos de un solo uso todos los días. Con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente 2018, la Comisión lanzó una campaña de sensibilización de ámbito europeo con el fin de hacer hincapié en las decisiones del consumidor y destacar el papel de cada persona a la hora de combatir la contaminación del plástico y la basura marina. La campaña se dirige a aquellos consumidores que son conscientes del efecto negativo que tienen los residuos de plástico y la basura marina. Les preocupa la magnitud del problema, pero aún no han trasladado esta preocupación a sus hábitos diarios. Su objetivo es fomentar alternativas a la utilización cotidiana de plásticos de un solo uso, invitando a los participantes a tomar medidas para cambiar su relación con el plástico.